UNA META CON AROMA A TÉ

¿Qué esconde una taza de té? Hace unos días leí un escrito y  desde entonces muchas reflexiones, muchas sonrisas y muchos buenos valores se ponen sobre mi mesa.

Francisco Jab cuenta en un escrito de su aventura por el desierto como “Omar el Sabio” hizo único ese té.

Tras leer y reflexionar sobre las sensaciones del escrito y sobre los valores, los detalles, las pequeñas cosas de la vida, pues empezó a perfilarse algunos objetivos en mi vida.

Omar me enseña que no hace falta ser un prestigioso personaje para estar bien anclado en el último escalón de la pirámide de Maslow, (Autorrealización) valores como moralidad, espontaneidad y falta de prejuicios son tan naturales como el aire que respira, casi me atrevería a llamarlos la Base de la Inteligencia que no Inteligencia Básica, o sí.

La sensación que recorre por mi cuerpo desde hace días es querer sentir la autenticidad de un té, el hecho de imaginarlo ya provoca mi mejor sonrisa. Evidentemente la compañía es vital, tanto como el aroma y el dulce sabor del té, pero no queda ahí,  la situación es tan simplemente compleja que para ser tan bonita requiere respetar los pilares básicos de nuestro entorno, familia, animales, naturaleza como una necesidad más.

La libertad de no poner barreras utilizando la coherencia sin utilizar ni la fuerza ni las prohibiciones, una sensación que me cuesta definir, la siento como un despoje de mis tantas y tantas capas de a saber qué materiales pesados para protegerme de qué y de quien “de mí misma, seguro”. A  veces nos escondemos tanto que ni nosotros nos conocemos, y otras veces nos intentamos proteger tanto que hay tantas capas que nadie consigue ver que hay detrás.  La libertad de ser libre, de regresar a esa tranquilidad, paz, seguridad, aroma o simplemente buscar otro camino, otras inquietudes. El respeto a la igualdad, al semejante, al ser vivo, el respeto a la vida, a vivir.

Mientras recorro hacia la fecha del té, sin prisas pero sin pausas, llevo puestas mis gafas de Maslow para ver donde estoy en estos momentos y cuál es el camino que tengo que recorrer, mirando en los escalones anteriores que seguramente tengo que equilibrar muchas emociones, necesidades que tengo que ponerlas en mi camino para conseguir superarlas, algunas como seguridad, relaciones sociales, afecto y que ahora sé que tengo la motivación suficiente para superarlas y llegar a mi meta, que es tomar un té  y después reír de forma desvergonzada.

Un beso.